jueves, 30 de abril de 2009

Realidad virtual: Ya se puede sentir lo que le sucede a otro cuerpo

En la película "Días extraños", escrita y producida por el director James Cameron, un ex policía interpretado por Ralph Fiennes trafica una nueva droga virtual. Su principal característica residía en poder experimentar con su propio cuerpo situaciones extremas vividas por otras personas.
Situaciones como esta se intentan reproducir en la vida real con otros fines, como es el caso del casco
EPOC , un proyecto de controlar mediante impulsos cerebrales y expresiones faciales dispositivos electrónicos. Su aplicación inmediata esta centrada en los videojuegos, pero evalúan extender su uso a otras áreas.
Es así que, de forma incipiente, neurocientíficos del instituto
Karolinska de Estocolmo demostraron a través de su proyecto científico que es posible intercambiar de cuerpo. Provistos de cascos y accesorios de realidad virtual, lograron que los voluntarios experimentaran la ilusión de situarse en la percepción de otra persona o de un maniquí.
"Nos interesaba un interrogante clásico que filósofos y psicólogos han discutido durante siglos: por qué creemos que el yo está dentro de nuestros cuerpos", explicó uno de los integrantes del proyecto,
Henrik Ehrsson . "Para estudiar esto científicamente apelamos a trucos e ilusiones preceptúales".
Junto a Valeria Petkova, Ehrsson intentan explicar cómo entienden los humanos los límites de sus propios cuerpos. Con cascos especiales y una cámara de circuito cerrado de video, el objetivo era engañar la percepción de los voluntarios. De esta forma les hacía creer que la figura que se encontraba ubicada frente a ellos, un maniquí de goma u otro ser humano, era de hecho su propio cuerpo.
Las pruebas realizadas por el Instituto Karolinska entre humanos permitieron recrear a los voluntarios la sensación de estrecharse la mano a sí mismoFoto: AP
"Este efecto es tan sólido que, mientras se experimenta encontrarse en el cuerpo de otra persona, un participante puede estar frente a su cuerpo biológico y darle la mano sin romper la ilusión", dijeron los investigadores.

El maniquí tenía montada dos cámaras mirando al piso, mientras el voluntario se le pedía adoptar la postura de ver sus propios pies a través de unas pantallas montadas en su casco de realidad virtual.
"A los participantes se les pidió que inclinaran la cabeza hacia abajo como si estuvieran mirando sus cuerpos. Por lo tanto, los participantes vieron el cuerpo del maniquí donde esperaban ver el suyo", indicó el estudio.
En medio de la ilusión, los expertos tocaron los cuerpos de los voluntarios al mismo tiempo que tocaban al maniquí. "Era evidente que los participantes sintieron que el cuerpo del maniquí era el suyo", indicaron los investigadores de acuerdo a mediciones realizadas.
Las pruebas realizadas con estos instrumentos entre dos humanos permitieron establecer que los voluntarios tenían la sensación extraña de estrecharse su propia mano. ´
El estudio, en el que participaron 87 voluntarios, consitió en varias sesiones que gradualmente fueron proporcionando datos más precisos. Los
resultados fueron publicados en PLoS One , la revista en línea de la Biblioteca Pública de Ciencia.

1 comentario: